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La relación maestro discípulo

La relación maestro discípulo es considerada clave en muchas formas de aprendizaje y a lo largo de la historia humana, aquí un acercamiento al tema.

La relación maestro discípulo es sin duda un aspecto clave de muchas formas de aprendizaje. A veces mal comprendida, es una forma de aprendizaje que pone al centro el desarrollo de la competencia pragmática. Como ocurre en muchas disciplinas deportivas, artísticas, espirituales (como es el caso del maestro budista Thich Nhat Hanh de la foto que ilustra este artículo) y también en la formación en liderazgo y coaching. Espero que este artículo sea de valor para mis alumnos, coaches y para cualquiera interesado en potenciar espacios de aprendizaje en su vida.

Quiero compartir algunas ideas sobre esta relación, inspiradas en algunas distinciones disparadoras, presentadas por Richard Strozzi-Heckler e su libro "Holding the Center: Sactuary in Time of Confusion".

En la relación maestro discípulo, el maestro declara que un dominio de aprendizaje está disponible.

Para el desarrollo de cualquier aprendizaje, primero debemos ser consciente de que un cierto dominio de aprendizaje existe. En muchos ámbitos somos ciegos, y pon ende solo al salir de esa ceguera y declarar ignorancia, podemos iniciar el aprendizaje. Cuando el maestro declara un dominio de aprendizaje pone a la luz la estructura de un posible proceso de aprendizaje. El discípulo, o aprendiz, evalúa y declara al maestro. El maestro así, se constituye como tal, en el dominio en cuestión.

En la relación maestro discípulo, el maestro designa una comunidad de aprendizaje.

Un maestro efectivo sabe que muchos aprendizajes solo ocurren en comunidad. Trabajando con personas de diferentes orígenes, formaciones, edades, culturas, etc., continuamente abrimos nuevas posibilidades para nosotros mismos. Cuando el maestro declara una comunidad de aprendizaje, abre ese espacio de diversidad, desafío e interrogación productiva.

Al mismo tiempo el maestro reconoce que las formas de aprendizaje individual no están excluidas en una comunidad. Así el maestro puede proponer tareas para que el discípulo desarrolle por si cuenta y que volverán en forma de experiencias que nutrirán a la comunidad.

En la relación maestro discípulo, el maestro revela un conjunto de distinciones y produce prácticas que dan lugar a una nueva capacidad de percepción y acción.

En la educación tradicional, un instructor prioriza la presentación descripciones detalladas de un cierto dominio de aprendizaje, y se considera que el aprendizaje se produce cuando el estudiante puede memorizar y explicar teóricamente diversos aspectos de ese dominio en cuestión. Un maestro, en cambio, esta profundamente comprometido con la producción de un cierto nivel de competencia pragmática y la correspondiente capacidad de acción efectiva. No importa solo la comprensión académica del asunto, el foco está en como las distinciones del discurso son incorporadas (puestas en el cuerpo).

Así, el aprendiz ve en la práctica la existencia de los escalones de desarrollo de competencia que lo llevarán a desarrollar las habilidades del maestro. No hay nada de místico, se trata de grado de entrenamiento.

En la relación maestro discípulo, el maestro crea estándares.

Un maestro ve lo que es posible para un discípulo dado que ha recorrido un camino similar. Así el maestro declara ciertos estándares de acción efectiva. Cuando estos estándares no están presentes, muchas veces los discípulos se sumergen en luchas de poder con el maestro, proyectando muchas veces en él o en otras figuras de autoridad, sus propios deseos incumplidos o frustraciones. La declaración de estándares hace al aprendizaje obvio y práctico.

En la relación maestro discípulo, el maestro encarna la enseñanza.

Esto implica que hay un consistencia entre lo que el maestro dice y lo que hace. De esta forma, el aprendiz ve lo que es posible no solo como enseñanza conceptual sino como posibilidad de la propia vida. De esta manera se va construyendo la confianza entre maestro y discípulo.

Sin embargo, es necesario recordar que el maestro puede salirse de la consistencia entre su acción y su discurso. El maestro es un ser humano, sujeto al fluir del vivir y a su ceguera, por lo que tarde o temprano expresará respuestas condicionadas en su forma se ser. Si vemos que su conducta surge de la sinceridad y no del deseo de manipular, podemos sostener e incluso profundizar la confianza en el maestro.

En la relación maestro discípulo, el maestro construye vínculos con otros maestros.

Los maestros construyen vínculos con otros maestros al menos de tres maneras:

  1. En primer lugar, colabora con otros maestros que son sus colegas o pares.   Esto permite al discípulo comprender que el dominio de aprendizaje no termina en su maestro, y que puede ser necesario tener otros maestros para potenciar su proceso de aprendizaje. No se trata de una falla del maestro sino de su juicio de que el aprendiz podría beneficiarse con otra enseñanza.
  2. En segundo lugar, él mismo tiene sus propios maestros.  El maestro se mantiene en sintonía con nuevos descubrimiento y disciplinas y sostiene un permanente proceso personal de entrenamiento y aprendizaje.
  3. Por último, está en contacto con el linaje de su discurso. Es muy importante el agradecimiento a los propios maestros y el mantenerse conectado a una tradición viva de conocimiento y práctica. Esta "pertenencia a un linaje" permite ver al discípulo que su aprendizaje no apareció mágicamente de la nada. Más bien su maestro paso por un proceso similar al que el atraviesa actualmente, lo que le da al aprendiz una perspectiva histórica.

En la relación maestro discípulo, el maestro crea una historia generativa respecto de las enseñanzas.

Un maestro comprende que debe cultivar una historia que abra nuevas posibilidades de ser y hacer. Una historia que se haga cargo de las preocupaciones (concerns) de la comunidad. Esta narrativa es encarnada por el maestro y simultáneamente se hace cargo de la disciplina como tal y de la relacion de ésta con la vida del aprendiz.

¿En que dominio te declarás como aprendiz? ¿Declarás en él un maestro?

 

 

 

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